Diagnóstico
El estudio dermocosmético proporciona resultados cuantitativos, objetivos y precisos sobre el estado de la superficie de la piel utilizando equipos de última generación.
Consiste en realizar una exploración clínica de los siguientes parámetros: hidratación de la capa córnea, cantidad de sebo, acidez, elasticidad, estructura y el grado de sequedad de la piel.
Estos parámetros son las mediciones clave para conocer el tipo de piel del paciente, su estado de salud, el grado de envejecimiento cutáneo y las causas de las alteraciones o imperfecciones que pueda presentar.
El estudio dermocosmético completo se lleva a cabo en tan sólo una sesión. Aunque la sesión se compone de diversas pruebas, no son invasivas. Por eso, tras el estudio el paciente puede volver inmediatamente a su actividad normal.
Al final del estudio, dispondrá de un diagnóstico completo que permitirá al dermatólogo establecer medidas u objetivos relacionados con: la limpieza facial diaria, los tratamientos hidratantes y regeneradores de día, los tratamientos antienvejecimiento de noche, los tratamientos para pieles intolerantes, la fotoprotección, el maquillaje, los tratamientos corporales (cuello, manos, escote...) y los tratamientos estacionales.