Diagnóstico
El diagnóstico capilar Trichoscan permite estudiar la densidad del cabello y la proporción de folículos en fase de anágeno o telógeno in vivo —es decir, sin necesidad de extraer muestras de pelo del paciente. Sólo esto ya supone una gran ventaja respecto a otras técnicas más invasivas, como los tricogramas clásicos, que requerían la extracción de 50 a 100 cabellos.
El estudio capilar Trichoscan completo se lleva a cabo en dos sesiones:
- Durante la primera, se elige la zona que se va a explorar —una superficie de 2 centímetros de diámetro, que presente el problema, pero que no sea visible con el peinado habitual del paciente. Se rasura y se tiñe el pelo, para asegurarse de captar y contar también el pelo más fino o más claro.
- En la segunda sesión se toma una fotografía a 20 aumentos de la zona y se analizan los resultados. Esta sesión se realiza tres días después de la primera para distinguir el cabello que ha crecido —en fase de anágeno— del cabello que no —en telógeno.
La fotografía de la zona sirve para contar el número de pelos en esa área —densidad del cabello— y clasificarlos en función de la fase de crecimiento en que están —proporción anágeno/telógeno. Estos dos parámetros son las claves para conocer el estadio de una alopecia.
Además, el estudio Trichoscan incorpora un sistema de archivo de las imágenes, que permite compararlas en exploraciones sucesivas. De este modo, se puede analizar objetivamente la evolución de la alopecia —cambio en la densidad y la proporción anágeno/telógeno— o el resultado del tratamiento —incremento o no de la densidad y del cabello en anágeno— que se esté llevando a cabo. Por ejemplo, la aplicación de una fórmula anticaída.
Gracias al estudio Trichoscan, dispondrá de mediciones precisas y objetivas, que permitirán al dermatólogo aconsejarle un tratamiento y mantenerlo o cambiarlo en función de los resultados.
Alopecia es el nombre médico de la pérdida de cabello, en general. Se desarrolla de diversas maneras y puede tener causas distintas, pero la más frecuente es la alopecia androgénetica masculina.
Este tipo de alopecia se caracteriza por la miniaturización progresiva de cabello —el pelo se adelgaza y encoge— en la zona frontoparietal y por efecto de las hormonas masculinas.
Durante las primeras etapas, este tipo de alopecia se puede tratar con fórmulas anticaída. En fases avanzadas, en cambio, sólo se puede realizar un tratamiento quirúrgico, como el microinjerto capilar.